Villa Luzuriaga

Camioneta fuera de control atropelló a un padre y a sus dos hijas

Un violento choque ocurrido el jueves 27 de noviembre en la calle Miguel Cané, en Villa Luzuriaga, dejó a un repartidor de 30 años y a sus dos hijas —de 5 y 9— con múltiples lesiones luego de que una camioneta utilitaria los embistiera a gran velocidad mientras se encontraban detenidos frente a un kiosco. La familia denuncia una demora de más de una hora en la llegada de la ambulancia y vecinos aseguran que el conductor ya había protagonizado otros choques.

Axel, trabajador de delivery de la aplicación Pedidos Ya!, llevaba a sus hijas Giovanna y Noah a la escuela cuando decidió detenerse unos instantes para comprarles un jugo. En ese momento, una Citroën Berlingo conducida por un vecino de la zona, identificado como Yeguang L., los atropelló desde atrás. El vehículo continuó su marcha descontrolada, subió al hombre al capot, quebró el parabrisas y lo proyectó varios metros hasta impactarlo contra una palmera.

Según relató Jennifer, la esposa del repartidor, la hija mayor fue la única que alcanzó a ver la llegada de la camioneta. El impacto dejó a Axel con profundas cortaduras en brazos y abdomen, un fuerte golpe en el páncreas, lesiones en la rodilla derecha y dolor persistente en el pecho. “Le cuesta dormir y cuando lo logra se despierta sobresaltado”, afirmó la mujer.

Las niñas también sufrieron heridas de consideración. Noah recibió un corte profundo en el muslo y múltiples raspones, mientras que Giovanna padeció golpes en costillas y abdomen, un esguince en el tobillo izquierdo, cortes en la boca y traumatismos en la cabeza y rodillas. Ambas experimentan secuelas emocionales y sufren pesadillas desde el siniestro.

La familia asegura que la ambulancia tardó más de una hora en llegar. Por esa razón, las niñas fueron trasladadas al Hospital de Niños de La Matanza en un auto particular por sus abuelos. Axel, en tanto, fue llevado al Hospital Paroissien cuando finalmente arribó la asistencia médica.

Jennifer denuncia, además, que el conductor de la camioneta —dueño de un supermercado cercano— no asistió a las víctimas ni colaboró con el traslado. “No se hizo cargo de nada. Presentó un seguro que no cubre y ni siquiera le hicieron el test de alcoholemia”, sostuvo. También señaló que inicialmente tuvieron dificultades para radicar la denuncia y debieron recurrir a un abogado.

Mientras la familia permanece en recuperación física y emocional, enfrentan también un complejo panorama económico: la moto de Axel quedó destruida y él no puede trabajar. “Tuvimos que endeudarnos para comprar medicamentos y pagar remises para ir a los controles médicos”, lamentó Jennifer.



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