Iban de Córdoba a Junín para robar usando inhibidores

Dos hombres oriundos de la provincia de Córdoba fueron aprehendidos en Junín luego de una persecución vehicular, acusados de integrar una modalidad delictiva consistente en cometer robos en vehículos estacionados mediante la utilización de inhibidores de señal.
La investigación, llevada adelante por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI), se inició a partir de tres denuncias por sustracciones ocurridas en distintos puntos de la ciudad. A través del análisis de cámaras de seguridad, relevamiento de comunicaciones y tareas de campo, los investigadores lograron identificar a los presuntos autores, quienes se movilizaban en un automóvil sobre el que posteriormente se emitió un pedido de secuestro.

De acuerdo con la pesquisa, los sospechosos viajaban desde Córdoba hacia Junín para cometer los ilícitos y, durante su permanencia en la ciudad, se alojaban siempre en el mismo establecimiento.
Entre los hechos investigados se encuentra el robo de una notebook del interior de una camioneta, dinero en efectivo y documentación bancaria de otro vehículo, además de una pistola calibre 9 milímetros sustraída de una tercera camioneta, sin que en este último caso se registraran daños visibles en el rodado.

El lunes 21 de julio, a partir de nuevas tareas investigativas, los efectivos localizaron el vehículo buscado e intentaron interceptarlo en la zona de Azcuénaga y Córdoba. El conductor escapó a alta velocidad, lo que dio inicio a una persecución que finalizó en la intersección de avenida San Martín y R. Rojas, donde el automóvil realizó una maniobra evasiva, chocó y terminó volcado.
Los dos ocupantes resultaron ilesos y fueron detenidos en el lugar. Personal del servicio de emergencias médicas constató que ambos se encontraban estables y no fue necesario su traslado a un centro de salud.
Durante la requisa de urgencia del vehículo, los investigadores secuestraron el automóvil utilizado, un inhibidor de señal tipo handy, dos teléfonos celulares, tres dispositivos de almacenamiento USB, más de un millón de pesos en efectivo y prendas de vestir que habrían sido utilizadas durante los hechos investigados.