Tres detenidos y más de 1,6 kilos de cocaína secuestrados: uno tenía arresto domiciliario
La Policía de la Ciudad detuvo a tres ciudadanos peruanos y secuestró 1,635 kilo de cocaína durante dos allanamientos realizados en departamentos de un edificio ubicado sobre la calle Lafuente, a metros de la avenida Rivadavia, en el barrio porteño de Flores. Uno de los detenidos, de 41 años, tenía arresto domiciliario con tobillera electrónica por una causa vinculada a la comercialización de drogas.
Los procedimientos fueron realizados por agentes de la División Investigaciones Antidrogas Sur, a partir de una investigación iniciada tras denuncias de vecinos que alertaban sobre la presunta venta de estupefacientes en la zona.
Los detectives realizaron tareas de campo que permitieron confirmar los movimientos vinculados a la comercialización de drogas y, con esos elementos, la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Vinculados a Estupefacientes (UFEIDE), a cargo de Cecilia Amil Martin, solicitó los allanamientos.
Las medidas fueron autorizadas por el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°19 y se concretaron en dos departamentos del mismo edificio.
Durante los operativos, los efectivos secuestraron un ladrillo de poco más de un kilo de cocaína, otros 500 gramos distribuidos en cinco bolsas con piedras de estupefacientes y otras 22 dosis ya fraccionadas para su presunta comercialización.
Además de la droga, los policías incautaron dos balanzas de precisión, elementos utilizados para el fraccionamiento, cinco teléfonos celulares, dinero en efectivo y un Ford Focus que, según la investigación, era utilizado por los involucrados.
Los detenidos son dos hombres, de 41 y 34 años, y una mujer de 24, todos de nacionalidad peruana.
El mayor de los hombres contaba con ocho antecedentes por distintos delitos, entre ellos robos, tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y resistencia a la autoridad. Había sido detenido en julio de 2024 cuando llevaba un ladrillo de cocaína y otras 12 dosis de la misma droga.
Por aquella causa se le había impuesto arresto domiciliario con seguimiento mediante tobillera electrónica. Sin embargo, de acuerdo con la investigación, continuaba vinculado a la venta de cocaína desde el domicilio en el que cumplía la medida.






