El policía retirado que mató a un colectivero dijo que se le escapó el tiro
El caso del homicidio del colectivero Sergio David Díaz, ocurrido en Lomas del Mirador en la madrugada del 25 de diciembre, en medio de una celebración navideña, sigue generando conmoción y tensión en la comunidad. Rafael Horacio Moreno, el policía retirado de 74 años, detenido por la muerte de Díaz, prestó declaración ante el fiscal de la causa, Matías Folino. Durante la indagatoria, el acusado aseguró que el disparo que acabó con la vida del colectivero fue accidental, y que en ningún momento tuvo la intención de abrir fuego.
Moreno, quien fue asistido por un defensor oficial, explicó que el arma se disparó cuando él estaba siendo empujado y golpeado por la víctima. En su declaración, el policía jubilado reconoció que había salido armado con la intención de pedir a los vecinos que bajaran el volumen de la música, pero no pudo dar una explicación convincente sobre qué lo llevó a tomar esa decisión. Según su relato, antes del fatal desenlace, había intentado mediar con los vecinos debido a los ruidos molestos, pero no había logrado llegar a un acuerdo.
Frente al fiscal, Moreno mostró signos de arrepentimiento y reconoció las graves consecuencias que el incidente tendrá tanto para él como para su familia. Sin embargo, el jubilado enfrenta una acusación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El trágico suceso tuvo lugar en la madrugada del 25 de diciembre en la calle Acevedo al 4100, en el partido de La Matanza, mientras se celebraban los festejos de Navidad. Sergio Díaz, de 40 años y chofer de la línea 109 de colectivos, se acercó a Moreno para confrontarlo. En las imágenes registradas, se observa cómo ambos discuten cara a cara, mientras la víctima empuja a Moreno hacia la calle. En ese momento, el policía disparó a quemarropa, alcanzando a Díaz en el costado izquierdo del abdomen, lo que provocó su muerte horas después.
Tensión en el lugar del crimen y enfrentamiento con familiares
Este jueves, el lugar donde ocurrió el crimen se convirtió nuevamente en escenario de tensión. Karina, prima de la víctima, confrontó a Liliana, pareja de Moreno, acusándola de mentir para proteger al imputado. “Es una sinvergüenza. Sos una mentirosa, caradura. ¿Por qué no decís la verdad?”, exclamó Karina mientras Liliana defendía a Moreno, asegurando que el incidente no fue causado por el volumen de la música, sino porque el grupo de Díaz habría forcejeado la reja de un kiosco en la cuadra.
Liliana también alegó que Moreno había salido a pedir a los vecinos que se retiraran y que uno de los integrantes del grupo de Díaz tenía un arma. Sin embargo, Karina negó rotundamente esa versión y, visiblemente indignada, defendió la postura de la víctima: “Nada que ver. ¿Qué reja estábamos robando? Estábamos festejando, nada más. Se ve en las cámaras”. La discusión se intensificó cuando Karina acusó a Liliana de burlarse de Díaz tras el disparo fatal.
El altercado culminó con Liliana retirándose hacia su casa, mientras hacía un gesto ofensivo hacia los familiares de Díaz. Sus declaraciones no fueron respaldadas por Moreno durante su indagatoria.