Cae banda que traficaba droga con sello de colibrí de las líneas de Nazca

La Policía Bonaerense logró desarticular esta semana una compleja organización narcocriminal que operaba entre Villa Ballester y José León Suárez, tras seis allanamientos que culminaron con la detención de seis sospechosos. La banda, que simulaba ser una familia para disimular sus actividades, se dedicaba a traficar cocaína de alta pureza desde Uruguay.
La investigación, a cargo del área de Delitos Federales de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, reveló que la organización se abastecía en Paysandú, Uruguay, con panes de cocaína marcados con la silueta de un colibrí, un distintivo poco común. Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, funcionaba como punto de entrega. La banda utilizaba a dos hijos de uno de sus miembros, de 18 y 10 años, para mantener una fachada de normalidad, incluso en sus viajes transfronterizos. Las intervenciones telefónicas sobre cuatro líneas clave permitieron registrar 2160 horas de conversaciones que evidenciaban el negocio.

Uno de los principales acusados, de 34 años, fue detenido en el peaje de Zárate a bordo de una camioneta Volkswagen Gol Trend especialmente «tuneada» para ocultar droga en sus paneles, uno de los tres vehículos de este tipo hallados en el operativo. En este rodado, se encontraron 13 kilogramos de cocaína cargada en Concepción del Uruguay. Además, se incautó un osito de peluche rosa que contenía 98 mil dólares, presuntamente utilizado para esconder el dinero de las transacciones.

Los seguimientos revelaron que, además de los viajes por ruta, la banda utilizaba pasos náuticos clandestinos en la zona del Tigre para cruzar a Uruguay. La investigación incorporó alta tecnología, como un análisis satelital con sistema LoJack, que permitió documentar dos viajes en abril de 2025, con cruce por el Puente Bancalari y llegada a un punto específico en Paysandú. Durante los allanamientos, también se incautaron armas de fuego (un pistolón, una escopeta y un revólver) y municiones. Uno de los implicados, de 68 años y apodado «El Tano», intentó fugarse tras la detención de su mujer, pero fue capturado en José C. Paz gracias a la intervención de su línea telefónica.