Imputan a tres hombres por abandono de persona y suministro de drogas por la muerte de Liam Payne

Imputaron a tres personas en relación con la muerte del cantante británico Liam Payne, ocurrida en un hotel de Palermo, Buenos Aires. Los acusados enfrentan cargos de abandono de persona seguido de muerte, así como de suministro de estupefacientes. Aunque se había solicitado su detención, esta quedó sin efecto, ya que los imputados se presentaron voluntariamente ante la justicia.
El trágico hecho tuvo lugar el 16 de octubre en el hotel CasaSur de Palermo, donde Payne fue encontrado sin vida. Según los análisis toxicológicos, el cantante había consumido alcohol, cocaína y un antidepresivo en las horas previas, lo que apunta a un caso de policonsumo.
Uno de los imputados, quien acompañaba regularmente al cantante durante su estadía en Buenos Aires, enfrenta cargos por abandono de persona seguido de muerte y por facilitar el acceso a estupefacientes. Los otros dos acusados, entre ellos un empleado del hotel y un proveedor de drogas, fueron imputados por suministro de estupefacientes. El empleado habría proporcionado cocaína en dos ocasiones, mientras que el proveedor fue señalado por otros suministros el 14 de octubre.
La investigación de la fiscalía incluyó testimonios, más de 800 horas de grabaciones de seguridad y la revisión del contenido del teléfono de Payne. Además, nueve allanamientos en la Capital y provincia de Buenos Aires permitieron recabar pruebas adicionales, incluyendo registros de visitas y consumos en el hotel.
El informe forense reveló que Payne murió por politraumatismos y hemorragias internas y externas tras caer desde el balcón de su habitación. Las pruebas toxicológicas confirmaron rastros de alcohol, cocaína y un antidepresivo en su organismo. Los peritos descartaron signos de autolesión o intervención de terceros, sugiriendo que el cantante pudo haberse precipitado mientras estaba inconsciente o en un estado de semiinconsciencia, dado que no intentó defenderse al caer.
La fiscalía solicitó un informe psiquiátrico adicional, determinando que Liam Payne no estaba en plena consciencia al momento de la caída, lo que descarta la posibilidad de un acto voluntario: “No sabía lo que hacía ni podía entenderlo”, concluyó el informe.





