Violentos incidentes, heridos y detenidos en Independiente vs U de Chile
El partido de la Copa Sudamericana entre Independiente y la Universidad Católica de Chile, en el estadio Libertadores de América, terminó en un caos con graves incidentes que dejaron 111 detenidos y varios heridos. Los disturbios, que incluyeron destrozos y violentos enfrentamientos, obligaron a la suspensión del encuentro.
Los problemas comenzaron antes del inicio del partido, cuando cámaras del estadio captaron a hinchas visitantes quemando una butaca de plástico y arrojando objetos a los hinchas locales. A los 34 minutos del primer tiempo, con el marcador 1-1, los desmanes escalaron a un nivel de extrema gravedad, con destrozos en los baños e instalaciones de la tribuna visitante.
Simultáneamente, hinchas de la parcialidad local intentaron romper el portón de seguridad, lo que llevó a la policía a reforzar el “pulmón” que separa a las hinchadas. Pese a los intentos de contención, la violencia continuó, con los hinchas chilenos arrojando objetos contundentes que hirieron a los simpatizantes locales, a la policía y al personal de seguridad privada. Incluso, un micro de los jugadores visitantes sufrió la rotura de dos cristales.
Ante la escalada de violencia, las autoridades de seguridad solicitaron la suspensión inmediata del partido, pero la CONMEBOL se negó, pidiendo en su lugar que la policía desalojara a los visitantes, una medida que las fuerzas de seguridad rechazaron por considerarla demasiado peligrosa. Sin embargo, en un momento de descontrol, hinchas locales lograron ingresar a la tribuna Sur Alta, lo que provocó un enfrentamiento directo entre ambas facciones.
Finalmente, y ante la persistencia de los ataques, se suspendió el encuentro y se inició un operativo de desalojo escalonado de los visitantes. La policía, al acceder a la tribuna, encontró un panorama desolador: sanitarios y cañerías destrozadas y varios hinchas chilenos golpeados y desorientados. Varios de ellos tuvieron que ser atendidos por personal médico y algunos fueron trasladados a los hospitales Fiorito y Presidente Perón.
El saldo final de los incidentes fue de 111 personas detenidas por los delitos de atentado y resistencia a la autoridad, lesiones, lesiones graves y daños.



