Acusan de encubrimiento al dueño de la casa donde encontraron los restos de Diego Fernández Lima

El fiscal Martín López Perrando, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 61, ha solicitado la indagatoria de un hombre de 58 años, excompañero de colegio de un adolescente de 16 años, cuyos restos óseos fueron encontrados enterrados en la casa del imputado en mayo pasado. El adolescente había desaparecido el 26 de julio de 1984.
El fiscal imputa al sospechoso por los delitos de “encubrimiento agravado” y “supresión de evidencia”. Aunque no se pudo determinar la autoría del homicidio, el fiscal aseguró en su dictamen que la víctima fue asesinada y ocultada en la propiedad del ahora imputado. Además, lo acusa de intentar desviar la investigación desde el momento en que se hallaron los restos.
El cuerpo de la víctima fue hallado en una obra de la avenida Congreso al 3700. El hallazgo se produjo cuando una pared medianera se desmoronó, revelando los restos en el jardín de la casa contigua, donde vivía el sospechoso con su familia.
Tras la identificación de los restos y el cotejo de ADN con la madre de la víctima, el fiscal logró establecer que el imputado y el joven asesinado eran compañeros de colegio y tenían una afición en común por las motos. Este vínculo, sumado a las «manifestaciones evasivas y contradictorias» del imputado, y el «absoluto silencio» que mantuvo desde el descubrimiento, llevaron al fiscal a concluir que el hombre «conocía la existencia del cadáver en el fondo de su casa». La investigación continúa para esclarecer los hechos, aunque la acción penal por el homicidio ya está prescripta.



