Hallan 137 celulares robados en una galería
La Policía de la Ciudad realizó un exitoso allanamiento en la galería «La Juanita» del barrio de Once, donde secuestraron un total de 137 celulares, computadoras, tablets y cientos de chips. La operación, que culminó con la clausura de varios locales de telefonía, se inició a partir de una investigación por un robo.
La pesquisa comenzó tras la denuncia del robo de un celular en una de las bocas de acceso al subte en Plaza Miserere. La geolocalización del dispositivo apuntó directamente a la galería, ubicada en la recova de la avenida Pueyrredón, casi esquina Rivadavia. El personal de la División Investigaciones Comunales 3 (DIC3) encontró en el lugar negocios de venta de ropa y ocho locales dedicados a la reparación y venta de celulares.
Los detectives descubrieron una modalidad de venta sospechosa: sujetos ofrecían celulares de cualquier marca y modelo en el exterior de la galería, pactando la entrega para el día siguiente dentro de los locales, presuntamente para conseguir el teléfono exacto solicitado por el comprador. Con estos datos, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 41 ordenó el allanamiento.
Durante la requisa, los oficiales hallaron aparatos electrónicos ocultos en lugares insólitos, como pavas eléctricas, dispenser de agua, mochilas de inodoros y tachos de basura. En una planta superior de acceso libre, se encontró una notebook con software de hackeo y más dispositivos sin documentación. En total, se secuestraron 137 teléfonos (incluidos 53 iPhone), seis tablets, dos notebooks, 600 chips de telefonía móvil y tres dispositivos POSNET.
El operativo confirmó el origen ilícito de varios equipos: una víctima se presentó en el lugar con el número de IMEI de su iPhone 15 robado, que coincidía con uno de los secuestrados. Además, otro teléfono tenía una etiqueta con la leyenda «Robado + número de teléfono», y al contactar, una mujer confirmó que pertenecía a su hermano, quien había sido víctima de un robo. Diecisiete personas fueron identificadas, y uno de ellos, de nacionalidad peruana, tenía un pedido de paradero y comparendo vigente por una causa federal. Finalmente, los locales fueron clausurados y los aparatos tecnológicos incautados.





