Ingeniero Budge
Le dio un abrazo, lo ejecutó a balazos y escapó corriendo
Primero le dio un abrazo. Se fue. Y volvió dos minutos despúes, para dispararle ocho veces con una pistola, mientras la víctima estaba sentada en la butaca trasera de un viejo Ford Falcon, en Ingeniero Budge.
Leandro Ojeda, de 33 años, murió tras recibir uno de esos balazos en la frente. Un tal “Mojarra”, es buscado ahora por el brutal homicidio.
Todo sucedió en Saladillo, entre Baradero y Figueredo. El asesino no le robó nada a la víctima, así que esa hipótesis, queda totalmente descartada. Sí se investiga con fuerza, la línea del ajuste de cuentas o venganza. Ojeda no registraba antedecentes penales. Y los vecinos lo describen como «un muchacho que no se metía con nadie, y que trabajaba haciendo changas, cortando el pasto a los vecinos».
Varios disparos dieron en el rente de la casa, donde estaba la madre de Ojeda; otros en el auto, pero uno atravesó el parabrisas e impactó en la frente de la víctima. Luego, el homicida se fue corriendo y hasta baleó una de las luminarias de la esquina de la calle Saladillo al 2000. Desde entonces, nada se sabe de él.
El caso es investigado por el fiscal Ricardo Silvestrini, de la UFI N°11 de Lomas de Zamora.

